12 junio 2012

SEAT Alhambra 2.0 TDI 170 CV DSG


El Seat Alhambra es un monovolumen grande, muy grande. Mide 4,85 metros de largo, 1,90 metros de ancho y 1,72 metros de alto. Es también muy pesado, ya que su masa es superior a los 1.800 kg. Y por último, es bastante costoso. El precio del Alhambra con el motor 2.0 TDI 170 CV y el acabado Style de nuestra unidad de prueba es de 40 135 €. A ello hay que añadirle el equipamiento opcional que seamos capaces de pagar. Por tanto, el Alhambra es el Seat más grande, pesado y caro de la actualidad.

En theMotorweb hemos probado el Seat Alhambra 2.0 TDI de 170 CV con acabado Style, es decir, el motor diésel y la línea de equipamiento más alta de gama. Además, la unidad incluía numerosos elementos del catálogo de opciones, lo que hace que todo sea más agradable a la hora de probarla. Empecemos.

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EXTERIOR E INTERIOR

El cuerpo del Alhambra no presenta grandes florituras ornamentales, es limpio, sencillo y oculta bien su tamaño. Pero cuando se aparca al lado de un monovolumen de tamaño medio, por ejemplo un Citroën C4 Grand Picasso, te das cuenta de la verdadera dimensión de este vehículo.

En el frontal hay un par de faros con otros dos más pequeños debajo haciendo las veces de luces antiniebla y apoyo de iluminación en curva, una toma inferior de aire alargada y estrecha y, encima de ésta, una parrilla trapezoide que sirve de marco para el gran logotipo de Seat. Se percibe cierta agresividad en su mirada, gracias al elaborado diseño interior de las ópticas delanteras, pero la imponente carrocería no deja duda de que estamos ante un gran monovolumen de carácter familiar.

El vidrio y el metal comparten protagonismo en la vista lateral. Llegado a este punto hay que destacar el enorme techo solar panorámico opcional, por el que se filtra la luz del sol e inunda de claridad el amplio habitáculo, del que hablaremos un poco más adelante.

En la parte trasera hay unos pilotos cuya forma y distribución parece más característica de Volkswagen que de Seat. Esto no es fruto de la casualidad, ya que el Seat Alhambra y el Volkwagen Sharan son coches idénticos. No obstante, tengo que decir que la marca española ha sabido incluir una serie de modificaciones en el diseño que hacen de su versión un monovolumen estéticamente más atractivo.

El habitáculo del Alhambra puede dar cabida a 7 personas organizadas en tres filas de asientos (2-3-2). Todos los asientos de la segunda y la tercera fila son abatibles de forma individual y sus respaldos siempre quedan al mismo nivel que el piso de maletero. El procedimiento para abatir los asientos (o desplegarlos) es sencillo y se realiza mediante tiras de tela o tiradores de plástico.

El acceso a la segunda y tercera fila de asientos se hace a través de dos puertas correderas, una en cada costado del vehículo. Son grandes y dejan un espacio adecuado para pasar dentro. Resultan muy útiles en aparcamientos estrechos, aunque esto es un tanto relativo porque las puertas de los pasajeros de la primera fila (incluida la del conductor) tienen puertas con el tradicional sistema de apertura de tijera. Cuando las puertas correderas se abren,sobresalen de la carrocería un poco más de lo que lo hacen los retrovisores. 

El accionamiento de las puertas laterales es manual, pero mediante el pago de 1100 € puede ser eléctrico, incluyendo el portón del maletero, como ocurría con la unidad de pruebas. Es un sistema práctico y cómodo, pero algo lento. Tienen aspectos ventajosos con respecto a las manuales, por ejemplo, se quedan en la posición fijada independientemente de si estamos en pendiente o en llano. Esto no sucedería si las puertas fueran manuales, que se abrirían o cerrarían en función de la pendiente. 

El puesto de conducción es muy agradable y se sitúa a mayor altura del suelo de lo habitual en una berlina. La postura que se adopta es parecida a la de sentarse en una silla. Se llega con facilidad a los pedales (acelerador y freno en este caso) y se tiene un buen control del entorno del vehículo. Al tener una gran superficie acristalada, la visión periférica del Alhambra es muy buena. Los principales mandos se encuentran a mano y son fácilmente manejables. Todos ellos son agradables al tacto y denotan calidad. Las molduras utilizadas para cubrir el salpicadero y las puertas tienen un muy buen aspecto, son de tacto blando y encajan bien unas con otras, lo que evita la aparición de crujidos o chirridos cuando se circula sobre asfalto resquebrajado.

Es curiosa la contradicción que se produce en la mente de muchas personas al sentarse en este Seat por primera vez y descubrir su excelente calidad de fabricación. La política de compartir elementos entre los coches del mismo grupo Volkswagen para abaratar costes es beneficiosa para marcas que tradicionalmente han sido consideradas de rango medio-bajo (y no tanto para otras como Audi). 

La capacidad de carga del maletero depende de los asientos que llevemos desplegados. Con todas las filas “en pie” hay un volumen de 267 dm3. Si abatimos la tercer fila, éste asciende a 809 dm3. Y si abatimos la segunda fila obtendremos 2430 dm3. Para tener una mejor apreciación de lo que significan estas cifras, puedo citar dos ejemplos: Primero, en el Alhambra se pueden transportar tres bicicletas de montaña (y a sus respectivos dueños), con ruedas de 26, 28 ó 29”, sin mayor inconveniente que desmontar la rueda delantera de cada una de ellas; Segundo, con los asientos de la segunda y tercera fila abatidos, se puede introducir un colchón de más de 2,00 metros de largo y pasar la noche en el interior del Alhambra.

En cuanto a los huecos, el Alhambra dispone de multitud de ellos repartidos por todo el habitáculo. Hay un hueco en la parte superior de la consola central, en la parte baja de la misma, entre los asientos delanteros, en todas las puertas, en el techo, en los apoyabrazos, en los laterales de la tercera fila… Imposible que uno pueda quejarse en este aspecto, a no ser porque con tanto hueco es muy probable que acabes perdiendo cosas.

Los pasajeros de la segunda fila y tercera fila disponen de salidas de aire en el techo. Adicionalmente, los de la segunda fila cuentan con unas mesitas plegables y una toma de corriente como las que hay en casa, en la que se puede conectar ordenadores, neveras portátiles e incluso un microondas.


MOTOR, PRESTACIONES y CONSUMO


La gama de motores diésel del Seat Alhambra se compone en la actualidad de un único bloque propulsor. Tiene una cilindrada de 1.968 cm3, turboalimentación, raíl común e inyección directa. Sin embargo, fruto de la programación electrónica, de este único bloque surgen tres niveles de potencia: 115, 140 y 170 CV. 

El Alhambra con el motor de 170 CV es un coche rápido. Siendo el conductor la única persona a bordo, la reserva de potencia es grande y sobrada para la inmensa mayoría de las circunstancias que habitualmente se presentan en la conducción diaria. No se echa de menos más potencia e, incluso, hay veces en las que se llega a pensar que es innecesaria. Con esto quiero decir que si vas a utilizar el Alhambra para ir poco cargado (por ejemplo, para transportar a niños pequeños), estoy seguro de que el motor de 140 CV es más sensato. 

Ahora bien, es raro comprar un Seat Alhambra para ir con él vacío. ¡Vaya derroche de espacio y dinero! Cuando cargamos es vehículo con adultos y su equipaje necesitamos un motor que responda rápido y con fuerza. Es precisamente aquí donde los 170 CV salen a relucir y empiezas a ver el sentido a tanta potencia. Sigue habiendo algo de vanidad en esta afirmación, porque estoy convencido de que con 140 CV también iría bien, pero es un gusto sentir el apoyo y la energía de este motor. 

El motor TDI de 170 CV también es destacable por su finura y sonoridad. Obviamente no está a la altura de un motor de gasolina en cualquiera de los citados aspectos, pero nunca llega a ser desagradable. El ruido que llega al interior a baja velocidad procede en su mayoría del motor, pero muy tamizado, y a alta velocidad predomina el ruido aerodinámico y de rodadura. 

La unidad de prueba disponía del cambio automático de doble embrague y seis velocidades DSG. Es una opción que cuesta 2035 €. Funciona muy bien por rapidez y suavidad. Los cambios de marcha son imperceptibles y los realiza con premura, al menos en sentido ascendente. Sucede que, por ejemplo, cuando circulamos en sexta y pisamos con decisión el pedal del acelerador, el cambio reduce dos o tres marchas de golpe, pero demora un tiempo en decidir la marcha oportuna. Se trata de décimas de segundo, pero es claramente más lento que cuando sube de marcha. No molesta en exceso y seguramente reduciendo manualmente se tarde más, pero quería dejar constancia de mi sensación. 

El cambio DSG se acompaña de unas pequeñas levas detrás del volante. La de la derecha es para subir de marcha y la de la izquierda es para bajar. Su utilidad es relativa porque es un tanto paradójico conducir un coche automático, sin ninguna pretensión deportiva, utilizando las levas para subir o bajar de marcha (o utilizando la misma palanca del cambio, que también es posible). Para lo que sí puede servir la posibilidad de hacer un manejo manual del cambio, es para reducir ese pequeño intervalo de tiempo que tarda el mismo en decidirse a qué marcha reducir. Si circulas por una carretera con carril único y doble sentido, y necesitas adelantar en el menor espacio y tiempo posible, puedes preparar la maniobra instantes previos anticipando manualmente la marcha a la que el cambio automático reducirá cuando pises a tope el acelerador. De este modo ahorrarás unas décimas de segundo que, en determinadas circunstancias, pueden ser muy apreciadas. 

Si nos ceñimos en exclusiva a los números que ofrece el fabricante, tenemos un monovolumen capaz de alcanzar los 100 km/h desde parado en 9,8 segundos y continuar acelerando hasta los 204 km/h. Resulta curioso que con el cambio manual el Alhambra de 170 CV sea 3 décimas más rápido en llegar a 100 km/h y pueda correr a 210 km/h.

El consumo medio del Seat Alhambra con el motor 2.0 TDI de 170 CV y cambio automático DSG es, según declara la marca española, 5,9 l/100 km. Como es habitual, la realidad devuelve datos diferentes, pero en cualquier caso se puede afirmar que este motor diésel es muy eficiente para los parámetros actuales. El peso, la aerodinámica y los enormes neumáticos no ayudan, pero una vez más la mecánica TDI demuestra la razón por la que es considerada una de las mejores del mercado.

Tiene un depósito en el que caben 70 litros de combustible. Realizando una conducción racional, sin aceleraciones ni frenadas inútiles, se pueden obtener medias en autopistas y vías rápidas en el entorno de los 6,5 litros, lo que nos dará para recorrer 1.000 km sin necesidad de pisar una gasolinera.

COMPORTAMIENTO DINÁMICO

El Seat Alhambra es un vehículo confortable a cualquier velocidad. Las suspensiones absorben las imperfecciones del asfalto sin sequedad, transmitiendo a los ocupantes una agradable sensación de aislamiento y sosiego. La vía delantera y la trasera es ancha y la distancia entre éstas es considerable, lo que da como resultado un rectángulo de apoyo amplio por donde las vibraciones producidas por el trabajo de las suspensiones se reparten. Es por tanto un automóvil adecuado para desplazarse muchos kilómetros sin agotamiento.

La estabilidad es también muy buena. Hay que considerar que el centro de gravedad del Alhambra está situado por encima de lo habitual en las berlinas y que la superficie expuesta al viento, tanto frontal como lateral, es también superior a la de éstas. Sin embargo, no se aprecian temblores circulando por autopista y recibiendo viento de costado. Por el contrario,se percibe como un automóvil bien plantado y sólido, lo que transmite seguridad y confianza. Es una percepción parecida a la que se obtiene en puertos de montaña y zonas de curvas. Por supuesto, no está hecho para enlazar virajes a la velocidad del rayo, pero circulando dentro de los límites de velocidad legales, no puede haber queja por falta de agilidad o respuesta dinámica (siempre, y vuelvo a repetir, teniendo en cuenta el tipo de vehículo que estamos conduciendo). 


EQUIPAMIENTO Y PRECIO


El Seat Alhambra se ofrece con dos niveles de acabado, Reference y Style, siendo éste último el más equipado. Por otro lado hay 5 motorizaciones disponibles, 2 de gasolina y tres de diésel. Las de gasolina son un 1,4 litros de 150 CV y un 2,0 litros de 200 CV (unido obligatoriamente al cambio DSG). Los de diésel son todos 2,0 litros, con tres niveles de potencia: 115, 140 y 170 CV. El motor diésel de 115 CV sólo puede combinarse con el acabado Reference. El motor diésel de 140 CV es el único que puede equipar tracción total 4WD.

En los casos en los que se puede optar por la línea Style en sustitución de la Reference hay que pagar unos 4.250 € sobre el precio base. ¿Compensa el desembolso? Yo creo que sí. La línea Style trae de serie elementos como los faros delanteros antiniebla con iluminación de esquinas, el sistema de sonido de 8 altavoces con entrada para USB y iPod, el climatizador de tres zonas, el sistema auto hold, el control de crucero, el sensor de luces y los sensores de aparcamiento delantero y trasero, las cortinillas parasol en las ventanillas de la segunda fila, el volante multifunción forrado en cuero, etc.

La lista de opciones es muy extensa, y hay que ser cautos a la hora de elegir porque algunas de ellas no son baratas. En cualquier caso, nuestra unidad de prueba traía numerosos extras. Algunos de los más interesantes son los siguientes:

  • Cámara multifuncional (550 €). Es una cámara instalada en la parte superior del parabrisas, capaz de reconocer señales de tráfico, así como de detectar la luz ambiental y determinar cuando activar/desactivar las luces de carretera (las largas). El reconocimiento de señales funciona muy bien tanto de día como de noche, y el asistente de luces de carretera cumple su cometido con notable precisión a la hora de juzgar cuando debe cambiar de luces cortas a largas y viceversa. 
  • Puertas laterales corredizas y portón trasero con apertura/cierre eléctrico (1.001 €). Ya he comentado anteriormente que este es un sistema muy cómodo para acceder al habitáculo y/o el maletero. Los únicos inconvenientes que veo son el precio y la lentitud del automatismo. Es importante hacer notar que éstas no se moverán más rápido si las empujamos. Todo lo contrario. Se bloquearán y deberemos volver a pulsar el botón para reiniciar la marcha. 
  • Tercera fila de asientos (753 €). Ineludible si vas a transportar a más de 5 personas. De cualquier modo, aunque no se utilice mucho, nunca está de más tener una fila adicional de asientos. Puede que si no la instalamos en alguna ocasión nos acordemos de ella. 
  • Park Assist (369 €). Se trata de un asistente de aparcamiento (traducción literal) que es capaz de realizar autónomamente los movimientos del volante necesarios para estacionar el vehículo en una plaza de aparcamiento. El conductor debe limitarse a controlar el acelerador/freno y a insertar la marcha atrás. Es un sistema muy útil si no eres un hacha aparcando o si no ves claro que puedas hacerte con las dimensiones de semejante trasto. Es capaz de aparcar tanto en línea como en batería y funciona muy bien en ambos casos. A pesar de ello, no es perfecto, y si las referencias no son claras puede que no deje el coche tan “cuadrado” como fuera deseable.

La mayor conveniencia o no de cada uno de estos elementos depende de las preferencias personales de cada comprador y de su cartera. Esto último es muy importante porque en el caso de la unidad de pruebas el precio de partida era de 38.100 €, pero con todos los elementos opcionales de los que disponía estaba muy próximo a los 50.000 €. Lo que sí es cierto es que se disfruta de todos ellos y siempre hacen la vida a bordo más placentera.

En cuanto al nivel de seguridad de este coche, no hay queja posible. Todos los equipos de seguridad habituales en nuestros días forman parte del equipo de serie: ABS, ESP, 7 airbags e iSOFiX en las plazas traseras (para tres sillitas). En las pruebas de choque de Euro NCAP ha obtenido un resultado de 5 estrellas, lo que demuestra que el estupendo trabajo que ha hecho el grupo Volkswagen con este vehículo.


CONCLUSIONES

Se me hace muy complicado criticar negativamente al Alhambra. Es un vehículo que cumple perfectamente con la función familiar a la que ha sido destinado. Por dentro es grande y puede alojar a un buen puñado de personas, sin importar su estatura o complexión física. Además, cada unos de los asientos se puede abatir individualmente, y así configurar un interior que se adapte a las necesidades puntuales. ¿Quieres hacer una mudanza, o irte de pesca, o con las bicicletas? Ningún problema.

El motor diésel de 170 CV combina unas buenas prestaciones con un consumo reducido. Quizá la opción de 140 CV sea más racional, y en la mayoría de los casos suficiente, pero si puedes optar por los 170 CV, hazlo (burro grande ande o no ande). No te arrepentirás de haber hecho ese gasto extra cuando lleves a todos tus pasajeros y a sus correspondientes bártulos y quieras adelantar de forma rápida segura. También es recomendable el cambio automático DSG, por finura y rapidez, aunque la elección de cambio automático/manual es una decisión que puede llegar a resultar muy personal.

El Seat Alhambra es un coche magnífico, del que me ha costado mucho desprenderme. Pero siendo esto cierto, no menos es que debes calibrar bien si serás capaz de utilizar todo su potencial como vehículo de transporte de personas y equipaje. En el mercado hay monovolúmenes más pequeños y baratos, como el Seat Altea por ejemplo, que pueden resolver las necesidades de una familia con la misma eficacia. Sería una pena comprar un Alhambra y desperdiciarlo.



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